Con un puñado de producciones memorables ("Chicago", "Jeff", "Leave my head alone brain", "Where we at", "Imagination limitation"), y remezclas largas y elegantes ("Don't See The Point" de Alex Smoke, "Time To Begin" de Induceve, o "He's Got The Whole World In His Hands" de Kahil El'Zabar) hace tiempo que sigo con fruición a este berlinés.
El mundo que habita Henrik Schwarz es un combinado de sabores jazz y pseudosinfónicos, querencias electrónicas embutidas de guiños techno pero con pies negros. A pesar de que a veces se le ha visto por la ciudad en sets de dj, este terreno no es su fuerte. Es más bien lo que el llama un "laptop dj". Algo que, ejem, mejor no comentamos. Sí que es cierto que en su momento, desde su propio sello discográfico (Sunday Music) lanzó un "Live" que mostraba su lado más oscuro dentro de su aspecto dj. Pero nos faltaba algo... Un autoretrato.
Conocido es de todos que DJ Kicks, el mejor catálogo de sesiones libres, producida por el sello pata negra K7!, de un tiempo a esta parte no se reduce a megamixes de marchote en hora punta. Dotados de licencia para "epatar", los artistas invitados aprovechan esta franquicia para mostrarse sin tapujos, con lo más divino y lo más humano de sus gustos más privados. No es por nada: saben que se les pone a tiro la ocasión de crear un clásico de la cultura dj.
Schwarz ha pasado la prueba con nota: ha nacido un inmortal. Aparte de su producciones más recientes ("Leave...", "Imagination..") y remezclas ("Walk a mile..", de Coldcut), los invitados a esta fiesta de eclecticismo van de James Brown o Womack & Womack, al afrobeat de Cymande, el sonido Detroit de Drexciya, el dub electrónico de Rhythm & Sound, o el recuerdo de aquella joya llamada IO de Claire.
Se puede aducir que esta sesión carece de un genuino trabajo sucio detrás de los platos, o que huele un poco su retocada postproducción. Pero podemos responder que el recorrido y selección convocados, con o sin trampa, merecen los ases bajo la manga.







