viernes, marzo 30, 2007

Música desnuda

Música desnuda es NAKED MUSIC. El sello creado por el productor Jay Denes a finales de los noventa, a medias con David Boonshoft, en Nueva York. Retomando el nombre de un EP producido por él mismo en 1995, y llamado Naked Music NYC (Ton-A-Records). Desde la aparición de su primera referencia "Breakin' It Down" de Petalpusher, y sobre todo con "Music and Wine" de Blue Six (otro alter ego de Denes), las siglas NM se convirtieron en una alternativa al soul house neoyorquino de la familia Masters at Work, con una propuesta de glamour (con portadas de fantasía, mujeres desnudas y colores pastel) y sonidos algo más electrónicos y suaves.


Curiosamente, Blue Six se convirtió en el mayor éxito de ventas del sello, y con el album Beautiful Tomorrow lograron un hito en ese sonido, machacado en sus sesiones por el dj Miguel Migs. Así como una serie de recopilatorios y sesiones (Nude Dimensions) que exportaban ese variante, digamos chill house, de esta (a veces) despreciada familia.

La verdad es que, "Music and Wine" es desde su aparición uno de mis temas favoritos de deep house. Una delicia de bajos tonos, ritmos suaves y pegada funk. No puedo decir lo mismo de todas las producciones de NM, aunque algunos momentos de Petalpusher han sido terriblemente contagiosos. Si que es cierto que el sello ha sabido subirse también al sonido nu wave y nu disco con los recopilatorios Lost On Arrival, pero últimamente la casa andaba un poco perdida.

Salvo joyitas como el Trentemoller EP ( NMS025) o el 12" de Owusu & Green Nevermore, se les veía un tanto despistados. Así que, el inventor de todo este asunto, Jay Denes, se sacó de la chistera un pseudo Blue Six. Me refiero al larga duración de Aya, Strange Flower. Una especie de Sade de nueva era, con los guiños y parafernalia de producción de la casa, aplicados al tono más meloso y lo-fi del estilo. Una clásico de chill out y after dinner.

Pero, de una vez por todas, ha llegado el segundo trabajo de Blue Six. Se llama Aquarian Angel, y es la constatación del triunfo del blandiblub del sello, por encima de los tonos elegantes de deep house de sus inicios. La cosa es un pinchazo morrocotudo. Es un paso más allá de lo excarbado por Jay Denes en el álbum de Aya (que colabora aquí), pero con menos tino aún. Todo se queda en unos balanceos de olas, unos esbozos de percusión y gemidos con rever, y una sensación de deja vu y aburrimiento insalvable. Todo impecablemente registrado y presentado. Pero, ¿para que envasar el vacío?

Tendré que revisar por qué demonios me gustaban estas producciones...

martes, marzo 27, 2007

¿Espejismos?

En una semana, fenómenos paranormales han sucedido en Madrid.
Domingo noche: 2000 Black y Dego en vivo..., sábado siguiente: Dr Octagon y Fertile Ground en locales distintos, misma noche...

Dios mío: ¿estaremos aprendiendo a programar música interesante en la ciudad?

Lo que seguro no es un espejismo es lo vivido en la breve actuación de la banda norteamericana Fertile Ground: en versión reducida de cinco integrantes (en vez de los siete que incluso se podían ver en el cartel de la sala Tempo).
Aparecieron en el escenario, casi una hora más tarde de lo previsto (mala costumbre de los conciertos en esta sala), y ante un pequeño puñado de fieles y curiosos. Como unas 60 personas: ni os cuento lo que me agobio cuando veo estos aforos, pensando en la ruina que suponen, y lo que reducen las posibilidades de más visitas de estas músicas por nuestra cuidad... Pero eso, gracias a Dios es la guerra de otro.
Con la cara muy seria, pero con la profesionalidad que se les supone, sin demasiados devaneos decidieron repasar con nosotros algunos de sus momentos de más éxito en estos 7 años de carrera: "Another Day", o la siempre emocionante "Take Me Higher" bastaron para colocarnos en el paraíso personal de Navasha Daya: la dotadísma cantante, capaz de moverse por los registros más amplios del jazz y el soul, como acabaría rematando con el extraordinario broche final: una versión explosiva, al más puro modo Corea y Hancock, de "Yesterdays", en la que, aunque fueramos pocos, este grupo nos terminó de enterrar bajo su tierra fértil.


lunes, marzo 19, 2007

Altos vuelos









Ayer noche vivimos la tercera edición de las BLACK BOOK SESSIONS. La localización: la terraza del HOTEL PUERTA AMÉRICA. Una orgía de diseño y arquitectura que culmina en una terraza balcón que se asoma sobre una vista más bien maltrecha de la carretera de Barcelona y las barriadas del sudeste madrileño. Claro que, por la noche, las lucecitas de la ciudad le dan un aspecto más inocente decorativo...

Otras luces, otras sensaciones nos esperaban dentro del recinto preparado (sin sofás, maderas protegidas con moqueta) que a pesar de sus vergonzosas limitaciones (un aseo que sólo permite, en el caso de los chicos, su uso individual: de ahí las colas que vivimos), supo recompensarnos con dos valores escasos: buen sonido y espacio suficiente para moverse.

LA primera parte de la noche estuvo amenizada como es costumbre en estas sesiones por uno de sus anfitriones y promotores: Focuz. Grooves suaves y trazos cálidos para un momento de la noche apto para la conversación y el precalentamiento musical. Ya sobre las 2230 salieron a escena los integrantes de 2000black. Instrumentos y nada de portátiles como estandarte rotundo: desarrollos improvisados y bases rotas de funk. Al poco tiempo saldrían a seducirnos con su voz y presencia en escena Nadine y Obenewa: dos pequeñas bombas que terminaron de encender a los más apagados/as.

Durante poco más de una hora, este colectivo abierto de músicos y colegas, de carreras entrecruzadas en varios proyectos, desgranaron - para los más iniciados - todo tipo de citas desde el repertorio de DKD, Silhouette Brown, Blakai, etc. No sólo bases broken frenéticas, sino puro soul de west london, aderezos profundos del Londres contemporáneo y el jazz de todos los tiempos. Bien pensado, una apuesta atrevida para unos sonidos tozudamente ignorados en una ciudad, la nuestra, volcada en la compulsión sin matices de la electrónica precocinada y la alienación con sonrisa.

Para acabar la noche, justo antes de dar paso a la selección que nos ofrecería Dego tras los platos, tuvimos ocasión de escuchar a Focuz en clave broken demostrando conocimiento y entusiasmo; después, Dego nos alegraría la velada con una inteligente sesión decreciente en bpms, en la que la selección primó sobre la técnica y el buen gusto sobre las concesiones.

LA terraza se despejó antes de lo necesario, no por fuerza mayor sino por desbandada responsable de una gente que, por edad y trabajo - mi caso-, o por desgaste del fin de semana - algunos habían recalado desde la diametralmente opuesta GOA - decidieron acabar pronto. No pasa nada: el mes que viene nos aterrizan BUGZ IN THE ATTIC, y aver quién se acuesta pronto esa noche.

Saludos y enhorabuena a los anfitriones y a los asistentes

PS: la (cell)foto es de Raquel Fernández. THKS BABY